jueves, 11 de diciembre de 2008

Crucero Capitales Bálticas 2008 2ª parte

3 de Junio Tallin

Me despierto y hoy toca: pantalones tejanos cortos, camiseta larga y sudadera sin mangas. Ayer olvidé deciros que al bajar del bus antes de entrar al barco, fuimos a la misma tienda que el día anterior para que Josep y Assumpció también miraran algo. Nosotras acabamos comprando otra vez. Yo: varias matryoshkas enanas para colgar en el móvil (cada una 1€) y mi madre compró como un foulard/pañuelo grande que hoy estrena con uno de sus vestidos.Hoy por fin hacemos uno de mis itinerarios! Salimos del barco con Josep y AssumpcióPrimero nos acercamos andando a la Gran Puerta de Margarita la Gorda, pero en vez de fotografiar la enorme torre, fotografiamos la puerta de entrada a la ciudad.
Continuamos hacia la Iglesia de San Olaf, que al ser temprano aún está cerrada.

Seguimos los Muros medievales

Y después de subir por una gran pendiente, llegamos a la Catedral Alexander Nevsky


Subimos por la Calle Toom-Kooli


hasta llegar a la Catedral de Santa María Virgen. Enfrente de la catedral entramos en una tienda de souvenirs donde compro algunas postales y un mechero para mi padre (ayer en San Petersburgo olvidé comprar un mechero para el en la tienda!)

Giramos por la calle Komandandi Tee y pasamos por delante de la Torre de artillería

Llegamos a la Iglesia de la Transfiguración del Señor y de aquí cogemos la calle Harju donde paramos en un bar para ir al w.c. El bar es muy ‘fashion’ y en las mesas de la pequeña terraza, las sillas tienen unas mantitas finas en color morado y mostaza para ponerte por encima si quieres tomar algo al aire libre.

Vemos a mano izquierda la Iglesia de San Nicolás

Y seguimos hasta llegar al Ayuntamiento que se encuentra en una gran plaza con muchas terracitas a un lado. Queremos subir a la torre desde donde nos dicen que hay unas buenas vistas de la ciudad, pero nos dicen que aún está cerrado. Mientras tanto, visitamos una de las farmacias más antiguas de Europa donde venden chocolates, tes y muchas curiosidades (a parte de los medicamentos típicos). Al salir nos acercamos hacia la torre que ya abre pero una señora no muy simpática nos dice que no se puede pagar en euros. Al final decidimos no subir. Al lado del Ayuntamiento hay una calle donde nos encontramos unas vendedoras que te dan a probar gratuitamente garrapiñadas y unas galletitas.

Luego subimos por la calle Vene donde encontramos la siguiente casita metida como en un patio abierto.

Bajamos de nuevo por una calle curiosa donde hay unos tenderetes de cosas varias y llegamos a las Torres Viru.

Después de ver las paraditas de flores, cogemos la calle Viru donde en las esquina hay un Mc Donalds en el que queremos comprar una botella de agua. Pese a ser una cadena internacional no nos aceptan los euros. En el bar siguiente tampoco y a la tercera… va la vencida! Nos sentamos a tomar algo en la terracita del bar y cuando ya estamos hidratados volvemos hasta la plaza del Ayuntamiento para coger al N la calle Mündi y ver la Iglesia del Espíritu Santo.

A continuación vamos de regreso por la calle Pikk y salimos del casco antiguo y vemos cruzar el Tranvía.

Aún llegamos con tiempo de comer algo antes de que cierren el buffet. Después vamos al jacuzzi.Por la tarde tenemos a las 18.45 el Cocktail del Capitán y por la noche… Noche de gala


Después vamos como casi siempre al Salón Rendez Vous y luego al Salón Broadway para el espectáculo Noche de Humor.Nos vamos a dormir porque hay que levantarse pronto para ver la entrada a Estocolmo sobre las 3h de la mañana!PD: La cena de gala no es como en otros barcos... es una cena normal sin nada especial. Tampoco hacen lo de que bailan los camareros ni nada de nada. Como ya he dicho toca Noche de Humor.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Crucero Capitales Bálticas 2008 3ª parte

4 de Junio Estocolmo
Son las 3 de la mañana y subimos a la cubierta superior a ver la entrada en Estocolmo y apreciar sus islotes. ZzZzZz que sueño!!! Hace un frío a esta hora que pela!!! -Vamos a hacer unas fotos rápido y nos vamos al camarote y ya lo vemos desde la ventana.




Bajamos y nos tumbamos un poco, pero enseguida nos ponemos en pie para ducharnos y prepararnos para nuestra visita a Estocolmo, siguiendo también mi planning. Son aprox. Las 7:15 de la mañana y bajamos del barco y encontramos una oficina de turismo a la salida. Nosotras compramos antes de la salida, el ticket para el bus turístico y aunque Josep y Assumpció no lo tenían, nos lo venden en la misma oficina de turismo. Salimos de la Terminal, que en este caso es la Cruise Berth situada al lado de la Vikingterminalen de la calle Stadsgärdsleden. Al principio estamos un poco desorientados, porque para variar, las recepcionistas no han sabido decirnos en que puerto estamos. Subimos un trozo de calle y volvemos a bajar. Al final decidimos entrar a la Vikingterminalen ya que una chica nos dice que allí cambian dinero para poder coger el transporte público. Cambiamos unos 10€ cada uno y el chico nos dice que la parada del metro está lejos. Aún sin saber muy bien seguimos andando recto hasta que me doy cuenta que estábamos en la calle que os he dicho anteriormente. Desde allí hasta Gamla Stan (nuestro destino) hay unos 20 min. andando y como es muy pronto decidimos ir andando. - Cuidado que vienen un montón de bicis! Casi al final de la calle a mano derecha vemos un bar que lleva mi nombre y hago de guiri haciéndome una foto.

Subimos por la calle Osterlangg y encontramos una estatua de San Jorge y el dragón.


Y finalmente, llegamos a una de las áreas del Royal Palace, en Slottsbacken (Plaza del Castillo) y de fondo la Storkyrkan (Catedral).

Seguimos rodeando el Palacio en sentido contrario a las agujas del reloj por la calle Skeppsbron (donde posteriormente cogeremos el bus turístico). Al otro lado se divisa la estatua de Gustav III.




Llegamos a Slottskajen y subimos unas escaleras...

hasta llegar a la plaza donde está la Guardia Real y los cañones (foto algo borrosa).

El Palacio aún está cerrado y nos sentamos en la plaza donde se encuentra la columna que hemos visto al llegar a esperar a las 10, deben ser las 9:20. Esperando vemos llegar a Montse e Igor que van a dar una vuelta. Vemos el cambio de guardia y por fin a las 10 en punto abren la tienda donde se adquieren los tickets. Compramos una entrada normal que cuesta 10€ par visitar los apartamentos reales. Vamos al w.c pagando 5sek (unos 20/60 céntimos) pero pagamos una vez y vamos aguantando la puerta para ir entrando por turnos. Los apartamentos son bonitos pero hemos pagado demasiado para lo que son.


Salimos y nos dirigimos hacia la parada del bus, algo más abajo. Tengo mucha sed y hay una paradita delante pero vemos llegar el bus y ya no me da tiempo de cruzar. Subimos al bus y me encargo de dar los resguardos de la reserva y los demás suben a la parte de arriba descubierta para coger sitio. Nos ponemos los auriculares y pensamos que no funcionan, pero pronto empezamos a oír las explicaciones.

Pasamos por Mynttorget, Gustav Adolfo Toro con la Ópera, el Ayuntamiento, la Estación Central, la Casa de Cultura, la Kungsträdgarden una de las zonas centrales de encuentro con conciertos y eventos, el Museo Vasa, la zona de Skansen y el Gröna Lund, Djurgardsbron con el Museo de Historia, el barrio de de Östermalm compuesto mayoritariamente de gente de clase alta y Stureplan, conocida por ser la zona de diversión y tiendas exclusivas.







Después de una hora y media aprox. bajamos del bus turístico en la misma parada donde hemos subido y andamos hasta el punto número 2 del plano, donde se coge el ferry a Djurgarden. Cuando llegamos se llega un ferry pero no tenemos claro si es ese, así que esperamos a preguntar en la taquilla. La chica nos dice que si que es ese y que tardará unos 20 minutos. Cabe decir que el ferry nos sale gratis porque va incluido en el mismo ticket del bus turístico. El ticket también incluye la entrada al parque Gröna Lund. Esperamos un poco y nos montamos en el ferry. El ferry para en el Museo Vasa y en frente de Gröna Lund pero nosotros decidimos ir a ver Skansen y dejar el Museo Vasa para otra ocasión.



Después de pocos minutos bajamos del ferry en Gröna Lund


Nos dirigimos hasta Skansen, compramos la entrada y empezamos a ver este inmenso museo al aire libre que agrupa cerca de 150 construcciones de Suecia y presenta una reproducción fidedigna de una pequeña ciudad y un amplio abanico de animales escandinavos.






Después de la visita a Skansen entramos en un pequeño kiosco de souvenirs y compro postales. Vamos hacia el embarcadero y nos tomamos algo en una terracita para hacer tiempo. En la otra orilla está nuestro barco.

Cogemos el ferry que nos lleva hasta Cruise Berth y al bajar hay algunos problemillas porque no disponen más que de un escalón para alcanzar el suelo y la verdad es que hay que estirar bastante la pierna para subir.Llegamos con tiempo de comer algo y nos cambiamos para ir a la piscina. Cuando ya llevamos un rato tomando el sol, oímos unas señoras al lado nuestro que hablan sobre una hija y una madre – he estado hablando con unos señores que han ido con una madre y una hija y lo han pasado muy bien, porque lo llevan todo preparado y han visto muchas cosas más barato… bla bla bla – y digo: “Mama, ¿no estarán hablando de nosotras?” y ella: “No, no creo, no se”. Mi madre se va y me quedo un rato más y efectivamente se acerca una señora y me dice: “¿tu has ido con unos señores mayores y tu madre hoy por vuestra cuenta?” Total, que si que hablan de nosotras O_O y la mujer, que además es la que expliqué que dijo que habían llamado a tv3 el día de San Petersburgo, me dice que si mañana ella, su marido, su hermana y la amiga de su hermana, pueden venir con nosotros. Como no se que decir le digo que si y bueno a ver que pasa mañana. Vuelvo a la habitación y se lo cuento a mi madre, nos cambiamos para luego ir a cenar. En el Diario de a bordo pone que se recomienda ir de blanco y negro, pero creo que soy de las pocas que hago caso a lo que dice.

Antes de cenar tomamos algo fresquito y en la cena, les damos a Igor y Montse un plano de Gdynia donde señala la estación de tren para ir hasta Gdansk, ya que nosotras al final compramos el bus que te lleva hasta allí, en la excursión ‘Gdansk a su aire’.Después de cenar vamos a tomar algo y luego al espectáculo Chicago Chicago, pero a medio espectáculo nos vamos porque me estoy durmiendo y mi madre también está cansada. Hoy, como se puede ver en las últimas fotos, me ha dado bastante el sol. Del bus se me ha quedado moreno paleta!Por cierto, hoy hemos recuperado ya la misma hora que en España. Mañana será otro día.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Nueva York -Navidad Mágica 2000-

Participando en un sorteo para ganar un viaje me hicieron la típica pregunta: ¿Qué es lo que más te atrae de Nueva York? Y mi respuesta fue fácil: Su polifacetismo, su vanguardismo, su bullicio, su estructura cristalina. Su INMENSIDAD

Hace ya 8 años de mi viaje a la ciudad que nunca duerme. Si, fue en el 2000 justo 9 meses antes de la tragedia. El 11 de septiembre de 2001 estaba en casa frente al televisor. Por aquel entonces estaba apunto de empezar 3º de bachillerato y como todos, me quedé asombrada. Pensaba que sólo quedaban 3 meses para navidad y que justo la navidad anterior yo había estado allí, paseando entre los edificios más altos del mundo.

Aunque parece que la información que tengo almacenada en la memoria remota incluye pocas cosas, todavía puedo revivir aquellos días.

El vuelo vía Frankfurt fue algo movidito. Al cruzar el atlántico sufrimos una turbulencia moderada, el avión se balanceó y estaba sujeto a movimientos verticales bruscos, empezamos a bajar y me empecé a marear. Desperté a mi madre y mi novio de entonces y tenía náuseas. Los compartimentos superiores se abrieron y empezaron a caer las cosas y después de bajar unos 2000 m (estos aviones suelen volar a unos 12000 m), nos estabilizamos de nuevo.

Ya en tierra, el taxista que nos llevó al hotel resultó “conocer” donde vivo, puesto que había estado una temporada en Sitges. Si es que el mundo es un pañuelo (por cierto, ¿de dónde vendrá está expresión?).

Tras un rato, llegamos al corazón de Manhattan y al hotel Pennsylvania. A partir de ese momento no puedo describir cronológicamente las vivencias, sino destellos de estas.

Recuerdo el regaño de mi madre tras preguntarme si sólo me había llevado ese abrigo de pana...

Recuerdo Battery Park con las ardillas que se subían a mi pierna y el frío que pasé en el ferry hasta la Estatua de la Libertad. Un frío desgarrador, en el que mis manos quemaban como nunca antes.


Me acuerdo de Central Park y de cruzar la octava avenida y encontrarme con el Strawberry Fields Memorial, dedicado a la memoria de John Lennon. Allí más de 100 países contribuyeron con plantas pero parece que el mosaico de Imagine, fue un regalo de la ciudad de Nápoles.


No lejos de allí, el Museo de Historia Natural y su interesante parte dedicada a los dinosaurios.

Tampoco se me ha olvidado el edificio plancha ‘Iron Flat’ inaugurado en 1902 ni el Empire State con su peculiar antena, el entonces “derrotado” por las Torres Gemelas y el actualmente “descontento” (desde mi punto de vista) de ser el más alto de la ciudad.



Aún parece que me deslumbre los letreros luminosos de Times Square... pero si de edificios se trata, sin duda el complejo mejor guardado y archivado en mi retina es el World Trade y las Torres Gemelas. Subimos por uno de los 239 ascensores a la torre sur y en 58 segundos a 40km/h llegamos al cielo, al piso 107. Una vez arriba, me quedé sin palabras para describir lo que veía desde la escultura de acero y cristal, parecía que flotaba con ella.


Abajo, con los pies en la tierra, me viene a la memoria el Toro de Wall Street, otro icono inmenso del bajo Manhattan y mi madre embuelta hasta los ojos y la cabeza con una especie de pashmina morada y blanca.



Recuerdo un lugar parecido a un ‘pub’ donde comíamos unas patatas cortadas por la mitad y algo vaciadas, rellenas con bacon y cubiertas con queso, hechas al horno. Pero además de estas y otras delicias como los hot dogs, la mejor experiencia fue la cena de nochebuena, de la que desgraciadamente no tenemos ninguna foto.
Yo no recuerdo que llevaba puesto, pero mi madre creo que llevaba un vestido color burdeos. Lo que importa es que ahí estábamos, en el restaurante The View del hotel New York Marriot Marquis, un restaurante giratorio con vistas espectaculares sobre el skyline.

Finalmente, aún recuerdo las luces centelleantes, el árbol navideño del Rockefeller Center, la inmensa cola de la pista de patinaje... Recuerdo la Fifth Avenue , su bullicio, sus elevados precios, unos Santa Claus de juguete que movían sus caderas a ritmo de la tradicional jingle bells... Recuerdo oír a media noche y medio dormida... Jo-jo-jo! Feliz navidad!!!



Recuerdo gente pobre tirada en la calle, porque en N.Y también existe la pobreza (el número de necesitados ha aumentado un 28% este año). Retengo la estampa del detector de control aeroportuario pitando y una neoyorkina de origen africano de 2 m x 2 m haciéndome poner los brazos en cruz.

Recuerdo un típico souvenir de una placa de taxi, recuerdo un reloj Gucci comprado en Chinatown, el dinamismo y el caos.

¿Viene usted con la intención de matar al presidente? No, vengo por su encanto.

Probably you don’t remember me, but I am here, still remembering you...